Domingo 04 de diciembre de 2022 - Edición Nº247

Ríos y mares

MARIO GOICOCHEA / Especialista en Puertos

"Hay que modificar ley de 1992 para poder modernizar la gestión y la integración portuaria nacional"

Ex presidente del Consorcio de Gestión de Quequén y del Consejo Portuario Argentino, Mario Goicoechea advirtió que resulta necesario actualizar la ley portuaria nacional tomando como modelo el sistema que rige en España


Por: Redacción TYL

----Días atrás, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aseguró que “hay que discutir un régimen general de administración de los puertos y eso no atañe sólo al gobierno provincial porque debe salir por una ley”. ¿Se entiende que el gobernador plantea cambiar el funcionamiento de los consorcios de gestión?

-- Creo que el gobernador quiere modificar el régimen de consorcios con el argumento de que los observa muy independientes, demasiado, y casi como sociedades anónimas. Es muy difícil para las autoridades provinciales conducir los puertos que tienen sus propios recursos, sus propias estructuras, hacen su propia prensa, toman sus propias decisiones y hacen sus propios estudios de mercado. En la práctica son sociedades autónomas. Entiendo que el gobernador observa esa situación. Habría que buscar otro régimen de conducción o de gobernanza del sistema portuario.

-- ¿Hay que debatir un proyecto de ley provincial que estipule otro tipo de formato de funcionamiento de los consorcios?

-- Coincido con el gobernador, comparto la idea de discutir, debatir y hacer una nueva ley provincial para que todos los puertos funcionen en conjunto, como un sistema. 

-- ¿Eso no genera la idea de ´otra vez el Estado metiéndose´ con la figura de los consorcios que funcionan?

-- Podes dejar la figura del consorcio con matices, como en España que forman parte de un sistema nacional de puertos. La clave es que no se convierta en un bastión político, sino que se realice una gestión profesional, con la política conduciendo y marcando el camino. Hay que modificar para mejorar.

--¿Los consorcios tienen mucha autonomía?

-- Comparto el planteo del gobernador. Aunque no sé qué modelo de gestión están apuntando. Si creo que desde el año 1992 a la actualidad la ley nacional que rige la actividad portuaria no ha tenido ninguna modificación o actualización y esto no es saludable. Esa ley tiene el espíritu de la corriente política mundial que trajo la década del ´90. La idea era que los puertos tomen sus propias decisiones en forma descentralizada. Eso pasó en todo el mundo. España, gran parte de Europa y gran parte de Latinoamérica. 

--¿Qué normativa habría que modificar para cambiar ese estado de cosas?

--La ley nacional 24.093 de 1992 modificó todo el sistema portuario argentino. Se cambió un sistema totalmente estatal con un gobierno central que era la AGP y se pasó a un modelo que les otorgó a las Provincias sus propios puertos y se autorizó la creación de puertos privados. Y además se señalaron los denominados puertos estratégicos para el país y se traspasaron con el mandato de que deberían formar un consorcio de gestión.  El Estado nacional dijo, ´de ahora en más todas las provincias pueden tener un puerto, pero hay cinco deben ser gestionados por la figura jurídica del consorcio o ente público no estatal.

La ley que reglamenta los puertos en la provincia de Buenos Aires es la 11.414 que le da forma al consorcio de Bahía Blanca y al de Necochea. El resto de los puertos provinciales eran delegaciones de la Subsecretaría de Puertos.  

--¿La ley de 1992 representa el espíritu de las reformas liberales de la época?

-- Fue liberalizar la gestión, darle peso al mercado. Y en Argentina fuimos a fondo, permitiendo puertos privados, provinciales y autónomos. En España, por ejemplo, se hicieron modelos de consorcios, pero bajo una conducción centralizada en un organismo nacional que maneja la política portuaria. Ahí la ley de puertos se modificó varias veces, generando adaptaciones a los cambios políticos, d los mercados y de los actores, como las compañías navieras. Se hicieron adaptaciones positivas luego de tomar en cuenta los cambios de la industria.

--Tenemos una ley de los ´90 en un contexto totalmente distinto. ¿El Estado no tiene herramientas para marcar una dirección en política portuaria?

-- Exacto. Por ejemplo, la máxima autoridad portuaria es la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables. Todos los puertos de la Argentina deberían -y no hablo de restar autonomía- trabajar en conjunto con esa subsecretaría nacional informando su planes estratégicos, planes directores y programas de obras. Para tener y generar una línea nacional en conjunto ya estamos hablando de comercio exterior de la Argentina. Esto evitaría utilizar recursos en puertos en forma aislada y no generaría distorsiones el mercado portuario.

--¿Los puertos funcionan en forma aislada?

--Todos los puertos piden recursos en forma individual sin un plan nacional que los rija. Otro error. Debería haber un organismo nacional que premie la eficiencia de los puertos. Se les podría dar dinero para obras a aquellos puertos que están demostrando que usaron los recursos eficientemente. Para el crecimiento en la región, para generar empleo, para apoyar la educación, es muy amplia la gestión de los puertos. Así se hace en todo el mundo, no es un invento mío. En el modelo español, por ser el más parecido al nuestro,  todos los puertos del país que son considerados estratégicos para el comercio tienen que presentar sus planes y sus presupuestos. Se discute, se analiza, se premia y se castiga, se adaptan tarifas en forma conjunta. En definitiva, el sistema portuario español se va moviendo en conjunto con los intereses del país y no pierden la autonomía de gestión. Este criterio puede ser adecuado o no, eso le discutirán las autoridades, generando los consensos necesarios.  

--¿El cambio de la ley nacional implica un cambio en los puertos ahora provinciales?

--No, porque son puertos provinciales. Pero una ley nacional puede determinar que todos los puertos son gestionados por las provincias, pero deben informar a la Nación sus programas, antes de hacer una obra, por ejemplo. Es decir, una ley nacional adaptada puede modernizar la gestión actual. Lo cual creo que es saludable para la industria, modernizar la ley a las nuevas tendencias de la industria. Incluso hay cosas que ya están escritas y no se cumplen.

--¿Por ejemplo?

-- La Subsecretaría, que es el órgano nacional máximo en el tema portuario, ha perdido muchísimo poder, infraestructura, recursos económicos y humanos y le cuesta conducir el sistema argentino. Es difícil el papel que le toca cumplir.

-- ¿Se quedó sin herramientas de gestión para participar y marcar el rumbo?

-- Es que, sin ser un especialista, con solo analizar que tenemos una ley del año ´92, que marca un modelo de una década que todos sabemos que sesgo tuvo, por lo menos hay que sentarse a discutirla. Creo que no discutirla es pensar que esta todo bien y nada cambio en los últimos 30 años. Debemos poder discutir si se puede incorporar algo sobre la marina mercante, medio ambiente, planificación, auditorias, nuevas tecnologías, etc. En definitiva, modernizar y actualizar lo realizado hace 30 años.

-- ¿Por ejemplo, las empresas navieras tienen más poder que años atrás y manejan más que el propio Estado?

-- Las compañías navieras han crecido mucho y cada vez se fusionan mas, generando una fuerte concentración. Tienen un peso tremendo en el mercado y los puertos tienen que adaptarse a eso, a barcos más grandes y modernos.  

--¿Hay provincias que han invertido mucho en sus puertos, pero dependen de la voluntad de la empresa naviera que decida llevar su barco hasta ahí?

--Es así, incluso porque la naviera, como cualquier empresa maneja un negocio. Y si tiene la carga en determinado lugar a 10 pesos porque la van a ir a buscar a 15. Los puertos deben saber adaptarse al mercado y generar las condiciones para que la carga pueda fluir a través de cada uno de ellos.

-- Pero podría ser que el puerto genere nueva carga para la naviera, pero la naviera tiene su infraestructura montada -incluso amortizada en otro lado- y se niega a mover. ¿Es así?

-- Puede ser. Para una empresa -y no defiendo a nadie, solo describo la realidad- que armó una estructura de 20 años en una determinada terminal portuaria, tiene infraestructura, personal, inversión, cambiar es muy difícil. Es un proceso de entre 3 y 5 años. Cuando un puerto decide capturar una nueva carga, una nueva línea naviera, tiene que hacerlo pensando en 3 a 5 años, y luego generar los instrumentos jurídicos para no menos a 15 0 20 años para amortizar las inversiones necesaria.

-- ¿Ve alguna posibilidad de que salga el proyecto de Flota Fluvial Federal?

-- Veo que el ministro Guerrera quiere desarrollar la Marina Mercante porque es un fruto de riquezas muy importante y genera trabajo y posibilidades para muchos argentinos. Creo que de ser necesario se debe subsidiar al sistema fuertemente para generar mercado y recuperar el terreno perdido, aunque nuestro país tiene otras necesidades más urgentes y esto es difícil de implementar. Pero veo que hay una fuerte intención de que vuelva la flota federalpara tener un transporte propio y lo están intentando.  

--¿Cuál debería ser el primer paso?  

-- Hay que ponerse de acuerdo. Somos una sociedad dividida, donde la torta es cada vez más chica y surgen las peleas cada vez más grandes. Hay que ponerse de acuerdo con las fuerzas del trabajo, con los gremios, con los empresarios. De hecho, el ministerio de transporte y la Subsecretaría de Planificación están impulsando una mesa de consenso para reflotar la marina mercante.

-- ¿Ahora las empresas se van a Paraguay porque les cobran menos impuestos, es tan simple como eso?

-- Es un tema de costos y seguramente algo de burocracia. No estoy en el tema puntual. Pero hay países que tienen menos de un litro de agua de la costa, dan beneficios fiscales que a las empresas les conviene  y ponen los barcos con la bandera de ahí. 

-- ¿Hay un problema dentro del conjunto de puertos que complica la logística del país y se puede solucionar con una decisión política?

-- Tiene que haber recursos humanos capacitados en los lugares de decisión en los puertos y la logística. Creo que el Estado debe participar más. Son muchas las cosas que deberíamos hacer para mejorar la logística. La logística es una cadena de recursos que debe funcionar como un todo para que la mercadería fluya rapido y adecuadamente, es decir que conceptualmente hablar de logística es hablar de coordinación y eficiencia.  No me animo a decir que es una sola causa, sino la coordinación adecuada de varias.

 --¿Hay algún puerto que esté funcionando bien?

-- Bahía Blanca ha demostrado que es uno de los puertos de mayor crecimiento. Por su parte, los puertos privados también han crecido y mueven un gran parte de las cargas. El puerto de Buenos Aires, enclavado en una gran urbe, está logrando mantener su operatividad y generando una gestión que le permite mantener un liderazgo en el sistema portuario argentino. Quequén es un puerto que aumentó mucho la carga, especializado en cereal. En realidad, todos los puertos hacen un gran esfuerzo para estar a la altura de lo que demanda la carga y las navieras. 

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