Domingo 04 de diciembre de 2022 - Edición Nº247

Combustibles

PABLO ROMA / PERIODISTA DE TEMAS ENERGETICOS

Estaciones de GNC: falta una normativa clave para poder ampliar las cargas a camiones y ómnibus

El Enargas aprobó una parte de la normativa que estaba demorada para la adoptación de las estaciones. Resta conocer la reglamentación definitiva sobre los surtidores de cargas de alto caudal.


Con una considerable demora, el Enargas aprobó las nuevas normativas para adaptar las superficies e instalaciones de estaciones de servicios para el expendio de GNC a camiones y colectivos.

Sin embargo, aún falta terminar los trámites de habilitación para que los estacioneros puedan invertir en la compra de picos de alto caudal y surtidores que sirvan para abastecer en menor tiempo a los vehículos pesados.

Se trata de los denominados “NGV1”, cuyas características técnicas están siendo analizadas en Alemania por la firma internacional Bureau Veritas, encargada de elaborar el informe final de calidad que será presentado al ente regulador gasífero para que homologue finalmente el producto.

Los que aún esperan tanto los expendedores, como los proveedores de equipos es la reglamentación pendiente sobre la habilitación final de los picos de surtidor de alto caudal que permiten a la estación de servicio suministrar gas vehicular a los vehículos de gran porte en menor tiempo, lo que agilizará las operaciones y posibilitará mayores volúmenes de ventas a medida que el parque de camiones y colectivos a GNC se vaya ampliando en cantidad de unidades.

En ese marco, el asesor Técnico en GNC de la Asociación de Expendedores de Naftas y Afines de Mendoza, Enrique Fascioli, calculó en diálogo TRANSPORTE Y LOGÍSTICA que dicho trámite estará completado a principios de diciembre, cuando la tradicional consultora de verificación internacional “Bureau Veritas” regrese de Europa con las constataciones y detalles aprobados de los picos NGV1.

Recordó que esta empresa fue contratada por las compañías Galileo y Aspro, quienes son las principales interesadas en poder comenzar con la comercialización de estos picos, por mandato del Enargas que solicitó un estudio de calidad para finalmente aprobar el componente en la Argentina.

“El Enargas tuvo consideración dentro de los elementos que se pueden usar en una estación de servicio la normativa del pico NGV1, pero primeramente debía estar homologado y aprobado, por lo cual ordenó que para ello había que revisar los sistemas de la importación”, explicó.

Agregó que, hubo que contratar al organismo de verificación para habilitar cualquier elemento que se tiene que utilizar en una expendedora de GNC, pero cuestionó por otro lado las condiciones impuestas por el ente

Al respecto, calificó que resulta una operación redundante que implica gastos y costos en dólares para estaciones de servicio y los fabricantes, haciendo que una empresa externa deba encargarse de aprobar un producto que se produce y se utiliza diariamente en todo el mundo desde hace más de 20 años.

Además, explicó que la verificación de Véritas está destinada al pico de alto caudal como elemento general, pero que cuando cada estacionero adquiera uno de ellos, tendrá que sumarle al precio de cada unidad el costo del propio certificado aparte firmado por un organismo certificador de dicho pico. Ese costo extra, según Fascioli ascendería a más de US$ 500 por cada pico.

Finalmente aclaró que, en el caso de los surtidores de GNC para camiones, la situación es diferente dado que cada uno se encuentra certificado porque ya está construido bajo la norma 441 del Enargas y lo que hace el Bureau Veritas es dar fe de que la norma se esté cumpliendo. “Cambia solamente el diámetro de los caños y las mangueras”, detalló.

En tanto, el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio de GNC (CeGNC), Pedro González destacó a TRANSPORTE Y LOGÍSTICA que la burocracia estatal atenta de esta forma contra la posibilidad que los empresarios del rubro tienen de beneficiarse y desarrollar más ventas y nuevos puestos de empleo con la incursión en el mercado de vehículos con mayor capacidad de consumo de GNC.

Vale destacar que, en agosto de este año, finalmente se había dado vía libre, los dispositivos de acople para el abastecimiento de GNC a vehículos destinados al servicio de transporte de pasajeros y de carga, correspondientes a las categorías M2, M3, N2 o N3.

La norma, había sido largamente esperada y gestionada por la dirigencia del sector estacionero, que fuera plasmada mediante la Resolución 301/2022. Pero como aclaró González, “aún falta el último paso legal y no tenemos certidumbre”.

IMPACTO DEL AJUSTE ELÉCTRICO

En otro orden de temas, algunos estacioneros de GNC del interior del país advirtieron el impacto que puede llegar a causar en la rentabilidad de sus negocios los nuevos costos del servicio de electricidad.

Sucede que, a diferencia de las estaciones de servicio de combustibles líquidos, las de gas automotor cargan con gasto mensual en energía eléctrica mayor debido a que los compresores que hacen funcionar sus surtidores requieren gran cantidad de potencia al momento de arrancar.

Según la Asociación de Estacioneros Autoconvocados del Centro de la Argentina, los recientes ajustes en las boletas de luz superan en algunos casos el 60% respecto de los meses anteriores y con los últimos incrementos que se llevaron adelante en el precio del metro cúbico al público se torna imposible trasladar ese costo en el corto plazo a los consumidores.

Vale decir que, contrariamente a lo que ocurre en el área metropolitana de Buenos Aires, donde el valor del GNC se mantiene en muchos casos por debajo de los costos reales del punto de equilibrio, en las provincias alcanza ya los $ 100, duplicando prácticamente los $ 55 del AMBA.

Por esta situación, aquellos expendedores de GNC que cuentan con la posibilidad de invertir, comenzaron desde hace unos años el proceso de renovación de las instalaciones especialmente en referencia a los compresores, que como ocurre con los aires acondicionados hogareños y comerciales, ya se comercializan con nuevas tecnologías tendientes a disminuir notoriamente el consumo.

Ello, sumado a otras estrategias de ahorro, llevó a muchos estacioneros a reducir hasta un 30% el valor de sus facturas de luz, respecto del año pasado.

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